Tecnología de la enseñanza. Instrucción programada

La instrucción programada es una técnica de enseñanza autodidáctica que consiste en la presentación de la materia a enseñar en pequeñas unidades didácticas, seguidas de preguntas cuya verificación inmediata, si la respuesta es correcta, contribuye a afianzar el conocimiento adquirido, o si es incorrecta, conduce a la corrección del error. La presentación de la materia se realiza a través de programas, mediante libros, o máquinas de enseñanza.


INSTRUCCIÓN PROGRAMADA

La instrucción programada es una técnica de enseñanza autodidáctica. En el aula el resultado de la enseñanza depende de la conducta del estudiante como respuesta a la acción del maestro. En consecuencia el aprendizaje varía de un alumno a otro (Ramirez, 1973). La situación ideal, según Rousseau, se da cuando el maestro atiende a un solo alumno. El maestro individual puede constatar el progreso del alumno continuamente, puede hacer que el alumno tenga una participación activa, a través de preguntas, discusiones, etc., que puede ser orientada y dirigida constantemente. Existe un intercambio activo entre el maestro y el alumno, mediante el cual el maestro puede desarrollar su materia paso a paso. (Dorrego, 2011). Podemos suponer que si ese maestro perfecciona su programa de enseñanza, podrá, luego de realizar su labor individual con diferentes alumnos, y de hacerles las correcciones y modificaciones que la experiencia le haya sugerido, reproducir la sucesión didáctica, en forma tal que el alumno la lea paso a paso, y respondiendo las preguntas correspondientes, llegue por sí mismo al aprendizaje deseado. (Martín, 1971).

La mayor parte de los autores coinciden en señalar los siguientes aspectos como características principales de la enseñanza programada:

  1. Participación activa del alumno. 
  2. Descomposición de la amteria en pasos pequeños.
  3. Verificación inmediata de cada respuesta.
  4. Control de la velocidad de aprendizaje por el propio alumno.


Edward Fry describe esas características con detalle, y las complementa: 
  1. La materia a enseñar debe descomponerse en pequeñas unidades didácticas llamadas cuadros. 
  2. Al menos una parte del cuadro exige una respuesta por parte del alumno. 
  3. Hay que facilitar al alumno un estímulo inmediato. Se le indica si su respuesta ha sido correcta
  4. Las distintas unidades didácticas deben ordenarse cuidadosamente.
  5. Los programas deben tener fines específicos. 
  6. Las revisiones de los programas se basan en las respuestas del alumno. 
  7. El alumno tiene libertad para determinar la velocidad de su trabajo

Ocho son los principios en que se asienta la enseñanza programada, a saber:

  1. Principio de pequeñas dosis. El alumno aprende mejor cuando el aprendizaje se cumple gradualmente: un poco cada vez.
  2. Principio de la respuesta activa. El alumno  aprende mejor si tiene que responder a cuestiones relativas a lo que esta  estudiando.
  3. Principio de evaluación inmediata. El alumno aprende mejor cuando puede verificar, inmediatamente, la exactitud de su trabajo.
  4. Principio de  la velocidad propia. El estudiante aprende mejor cuando puede estudiar según su propio ritmo, lento o rápido, conforme a sus posibilidades y a su voluntad de trabajar.
  5. Principio de registro de resultados. El aprendizaje se hace más eficiente si el estudiante va conociendo sus progresos y sus errores. En cuanto a estos últimos, una vez identificados, él puede efectuar revisiones para eliminarlos.
  6. Principio de los indicios o insinuaciones. Cuanto menos yerra el alumno, mejor; de a la conveniencia de ofrecer indicios, sugestiones e insinuaciones que conduzcan a respuestas acertadas.
  7. Principio de la redundancia. El aprendizaje se realiza y se fina mejor cuando el asunto desconocido es asociado con uno conocido o, asimismo, si se dan repeticiones; de ahí la preocupación de asociar lo nuevo a lo viejo y de repetir todo constantemente.
  8. Principio del éxito. El alumno, al advertir que está progresando, esto es, que está obteniendo éxito en sus estudios, se interesa más por los mismos y se siente motivado para proseguir estudiando.

REFLEXIONES

  • La enseñanza programada permite al alumno trabajar solo. Presenta la materia en secuencias lógicas y bien estructuradas, basándose en pequeñas dosis, en orden de dificultad y complejidad crecientes. Lleva a verificar el aprendizaje luego de cada secuencia, permitiendo la rectificación inmediata en caso de error, y no dando oportunidad de que se engrosen las deficiencias o lagunas de aprendizaje. El programa de una disciplina, construido con arreglo a la enseñanza programada, debe ser elaborado en su totalidad sobre la base de una secuencia clara, explícita y lógicamente estructurado, con secuencias de introducción de enseñanza, de ejercicios y de cuestiones de verificación del aprendizaje.
  • La instrucción programada, es eficiente para el aprendizaje instructivo.
  • Es eficiente para el aprendizaje de las partes fundamentales y básicas de una disciplina.
  • Es eficiente para el aprendizaje de técnicas y realización de experiencias dirigidas.
  • No se presta para el estudio en profundidad de cuestiones que reclaman reflexión y temas de carácter ideológico, como tampoco es adecuada para un trabajo de educación y de socialización.
  • Inspirados en la instrucción programada, están comenzando a surgir técnicas de enseñanza basadas en "preguntas y respuestas", reviviendo así, de una manera actualizada, una de las más antiguas y perniciosas formas de enseñanza.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Dorrego, M. (2011). Características de la instrucción programada como técnica de enseñanza. Revista de Pedagogía, Año I, pp.37-50.

Martín, J. (1971). Nuevos medios y técnicas para la enseñanza superior: la enseñanza programada. R. E. P.- XXIX.- N° 6, pp. 415- 432.

Ramirez, F. (1973). La enseñanza programada como método didáctico. Universidad de Costa Rica. Facultad de Educación. San José – Costa Rica.


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